QUISOCJO

Loading...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Desahucios obsesivos, uno de los motivos de la huelga general del 14-M (17-11-2012)



La huelga general que hemos pasado, uno de los motivos sería los desahucios. Muchos más motivos hay por lo que muchos, yo incluido, hemos decidido hacer la huelga. Pero hablaré de los desahucios. Los suicidios provocados por la horrible crisis que vemos en Grecia ya parece que van a ser algo normal en el Estado español. Pero como siempre, sólo de esta manera la gente puede darse cuenta de la tragedia que desde hace meses o años hay para muchas familias, los desahucios uno tras otro, que ciertos medios de comunicación han querido justificar como si los desahuciados fuesen gente degenerada a la que un desahucio es como un bien hecho a la Humanidad. Y los políticos que apoyan los desahucios, temerosos de perder votos en próximas elecciones, ahora dicen que hay que suavizar o suspender esos desahucios.

Claro que sólo se olvidan de esos votos electorales si los desahuciados fueran parientes próximos, que como si fuera una película de Frank Capra, entonces se lanzan a parar esos desahucios poniéndose ellos mismos como escudos humanos. Pero se ha visto también la peculiar manera de arreglar esto que tienen algunos, como el Arzobispo de Madrid, que cree que con rezar ya está arreglado todo, que con eso les volverá la alegría de vivir, aunque se queden en la calle como un personaje de Dickens. No es suficiente, señor Arzobispo. Se piensa que, como dice Woody Allen, es morir primero y pagar después. Eso queda mejor para cuando vayamos a morir y tengamos la esperanza de que lo que haya después, si es que hay algo, será mejor que lo que hemos visto en vida.

Además, la gente ya no cree en los cuentos de hadas, sólo los niños, igual que creen en los Reyes Magos hasta que sus padres les confiesan que los regalos los traen ellos, y los Reyes estos no existen, o que los de las cabalgatas o los de los grandes almacenes son gente normal disfrazada. Recordemos a Homer Simpson disfrazado de Santa Claus y a su hijo Bart, tratando el primero de convencer al segundo de que sustituye temporalmente al equivalente americano del francés Papá Noël por que no había podido venir personalmente. Los Bancos tienen mucha culpa de estos desahucios, por mucho de que busquen otros culpables o denuncien presuntas campañas de persecución y de difamación contra ellos, ellos y los políticos que los amparan, que los defienden, que si pudieran los subirían a los altares como a los mártires cristianos que morían devorados por los leones del circo romano o por las espadas de los gladiadores, ellos tienen la culpa de toda esta miseria colectiva y esta desgracia de los inquilinos que pierden su casa.



Las elecciones catalanas y sus resultados (mi reflexión) (10-12-2012)



Aunque con retraso, doy mi opinión de las recientes elecciones catalanas. Dicen que cuando alguien juega con fuego, se quema. Artur Mas debe de pensar esto. Las nobles aspiraciones del pueblo catalán por un futuro mejor no son sólo patrimonio de un único partido o coalición. Mas, desde la Diada de este año con tanto éxito de gente, se creyó que si él lideraba las esperanzas de futuro, el pueblo entero le votaría, harían colas tan largas como las de los conciertos de Shakira y Bruce Springsteen. Si no salió todo como él esperaba, fue por que el pueblo tiene memoria, y hay palabras malditas que tiene grabadas a fuego, como son “recortes” y “recesión”, aparte de “represión”, esta con cara y ojos diferentes, las de Felipe Puig. Y aún queda el caso Palau, el caso Millet, digamos, que quedó de repente olvidado cuando Mas ganó las anteriores elecciones de 2010.

Y, además, su ambigüedad al decir que independencia “sí” o “quizás”. Con estos ingredientes, estaba claro que el pueblo prefería a los que dijeron las cosas como es debido, y por ello, Oriol Junqueras, el nuevo líder de ERC, al que ya conocía de cuando era asesor de Historia en el programa “En guàrdia “de Catalunya Ràdio, sin aires de grandeza, con sinceridad y modestia a la vez, ha alcanzado un gran resultado. Mi enhorabuena para él. No hablaremos demasiado del PSC y su descenso (la corrupción en Sabadell es otra historia), que ya dice bastante.

Sí hablaremos de la subida de Ciutadans, que con su demagogia triplicada no sólo en escaños en el Parlamento, captó el voto unionista-progresista, es decir, no de los que les gusta Manolo Escobar (estos votan al PPC), sino Joaquín Sabina, de repente “patriota español”, cuando antes era uno de los “de la zeja”, es decir, de los artistas y gente del cine que votaban a Zapatero. Con esto ya se ha dicho todo, y aún más con su celebración tipo “La Roja ha ganado el Mundial de fútbol”, y al que sólo les faltaba tener al lado al Tomás Roncero del “Punto Pelota”, con su madridismo alocado.

Del PPC, ya sabemos que todos los partidos dicen que han ganado. Es como ese chiste del Oscar Nebreda en EL JUEVES, en el que un político muy contento decía: “Podemos estar bien contentos! Hemos doblado nuestro número de votos!” “Ah, sí?”, dice el reportero. Contesta el político: “¡A ver! Teníamos seis votos, y ahora hemos sacado doce!” El CUP ha conseguido escaños, a ver si ahora tienen un poco de coherencia, no con el exhibicionismo del Joan Laporta, gran Presidente del Barça pero un pésimo político. ICV ha continuado su papel, discreto pero eficaz. Han sido más listos que el PSC.

Y para el final, un apunte extraelectoral: el diario EL MUNDO, provocador de la polémica final de las elecciones. EL MUNDO, como siempre, fue torpe e inoportuno. Si esto que dice fuera cierto (que lo dudo mucho), tendría que haberlo dicho antes, no ahora. Antes no decía nada por que Artur Mas era un importante aliado para el PP, sobre todo para ayudar al Rajoy a ganar las elecciones de hace un año. Pero no saque tanto pecho con eso de que, según él, “el independentismo está desactivado”, como si fuera un robot que se ha quedado sin batería. Gente como él ha creado eso que él mismo odia, como hicieron los señores coloniales en los países de África y de otros continentes. Si hubiera querido ganarse la simpatía hacia las ideas que él defiende, no es suficiente como hacen los americanos en la Europa del Este, con su Coca-Cola, sus McDonalds y sus películas de acción, que dejan deslumbrados a los habitantes de aquellos países. A Catalunya no se la puede complacer con chorradas como estas. Y menos aún con ataques a su lengua y su cultura.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Depardieu, un asunto muy gordo (29-12-2012)



Un asunto quizá anecdótico, la fuga de todo un icono francés, el actor, productor y empresario Gérard Depardieu a un pueblo de Bélgica pegado a la frontera francesa, Néchin, para no pagar los impuestos que su país natal cobra a los multimillonarios. Ocurre que la cosa no hubiera pasado a mayores, varios empresarios han hecho lo mismo y sólo ha quedado todo en un ruido que duró varios días, con partidarios y detractores, pero en el caso del gran actor (literalmente y mencionando su categoría como actor), la cosa ha alcanzado tintes grotescos debido a su teatral reacción, algo típico de su carácter, nunca ha sido una persona precisamente con una gran educación, es lo que le queda de su juventud como delincuente que luego se regeneró en la cárcel estudiando Arte Dramático.

Pero muchos compatriotas suyos, incluidos varios colegas de profesión, han visto su actitud como un ataque de ego, sobre todo al decir él que “el Gobierno de Hollande penaliza el talento”. Él está tan convencido de que en el extranjero ven cine francés, es gracias a él y nadie más que él. Vamos a poner las cosas claras: él lleva varios años montando pequeños escándalos por llamar la atención, nada más, sabe que así la gente seguirá acordándose de él y seguirá yendo al cine a ver sus películas. Él sabe escoger papeles interesantes, aunque me he llevado estos últimos años decepciones brutales con algunos bodrios protagonizados por él, ya que ya no le interesa una película por su calidad, sino “Por que hay que comer”. Ya sólo le interesan sus viñedos en Châteauroux, su ciudad natal en el centro de Francia.

Sorprendió desagradablemente con un ataque de machismo al decir que la actriz Juliette Binoche “No vale nada, no transmite nada”.Ella le contestó de manera magistral: “Me parece que al señor Depardieu, lo de que una mujer tenga más éxito que un hombre ofende su masculinidad”. O aquel grotesco incidente en un avión. Pero esto de renunciar a la nacionalidad francesa ha sido aun más grotesco. Lo que hubiera sido más eficaz y sutil hubiera sido que Depardieu se hubiera largado a Hollywood, hecho ciudadano americano y renegando del cine que hace en Francia. Como el cine galo es el que mejor aguanta la presencia del cine americano en Europa, eso es lo que peor sentaría a su país, que aun se relame de gusto con los Óscars para “The artist”, para ellos toda una lección dada a Hollywood, tipo “Lo nuestro sí es cine, y lo vuestro no vale nada”.

Lo que me parece más curioso de “Gégé” es que, aun siendo de derechas y votante convencido de UMP (el partido de Sarkozy, al que apoyó en la última campaña electoral, aunque sin hacer el ridículo como Clint Eastwood apoyando a Mitt Romney en EEUU), no tiene ningún prejuicio en interpretar seductores maduros que van a la caza de mujeres casadas, las cuales acaban prefiriéndole a él antes que al marido, y si no lo consigue, da igual: los guionistas de esas películas siempre se “solidarizan” con él, y si ella no cae en sus redes, es por que es tonta, y si cayera, sería una supersabia comparable a Albert Einstein.

Y si hace de marido, tampoco hay mucha diferencia: más de una vez le hemos visto de marido adúltero, con tantas amantes con las que podría montar un harén si él fuera un jeque árabe. Vamos, que los políticos conservadores que aquí le apoyan, se nota que no ven cine francés, que se creen que sólo hace personajes “decentes” e íntegros como Cyrano de Bergerac o el Jean Valjean de “Los miserables”. Pues pronto se les caerá el ídolo por los suelos, pues Depardieu va a hacer una película donde interpretará a Dominique Strauss-Kahn, o un personaje parecido, dirigido por el italoamericano Abel Ferrara, especialista en cine inquietante y sórdido, por ejemplo “Teniente corrupto”, con un Harvey Keitel que cometía excesos, tanto de drogas como de acoso sexual, sin inmutarse.

Depardieu, en Hollywood, no haría personajes como los de John Wayne, Gary Cooper o James Stewart; en “Qué bello es vivir” hubiera sido un perfecto Potter, más interesante y divertido que George Bailey y que incluso le hubiera quitado la mujer. Sé que no he hablado apenas del problema económico que está detrás de todo esto, que creo que un 75 % para fortunas grandes me parece excesivo, estaría bien un 40 %, pero Depardieu no es un ejemplo de virtud a seguir, que aunque sea de derechas, siempre fue un libertino, un Torrente más fino, eso sí, al que su anterior mujer, la actriz y modelo Carole Bouquet, le dejó, harta de sus continuas infidelidades. Incluso él tuvo un hijo secreto, como en los culebrones. O sea, que dudo que fuera un marido perfecto para las hijas de los tertulianos de Intereconomía. Un gran actor, pero todos los genios tienen su lado oscuro. Un asunto muy gordo, y perdón por el chiste fácil.


Cuando cierra una librería... (17-1-2013)



Leo con espanto la noticia de que la Librería Catalònia de la Ronda de Sant Pere barcelonesa cerrará en pocos días. Muy a menudo he pasado al lado de esta librería, no me acuerdo ahora si alguna vez he comprado algún libro allí mismo o he hojeado algunos sin comprarlos finalmente (sólo compro un libro si me gusta y si llevo dinero, claro). Pero aún más me asusta leer a la vez que no será la última librería en cerrar, sino otra también importante, la de Edicions Proa, en la calle de Rosselló, que esta he visitado a menudo, he comprado varios libros e incluso películas en DVD, que ésta tiene un buen catálogo, sobre todo de Vernal Media, que había comercializado muchas películas incluyendo el doblaje en catalán que los DVD de otras distribuidoras no incluía por que eran sólo para TV3.
Digo esto por que Edicions Proa es uno de los proveedores de la Librería Blanquerna en Madrid, que voy muy a menudo. Si no tenían algún libro o DVD, se les pedían a los de Proa. Ahora se lee mucho más en formato tablet, libro electrónico, pero como el libro de toda la vida no hay nada, sobre todo si las baterías se agotan y no tenemos cerca ningún enchufe para recargar las mismas. Pero se ve incluso cuando en los países más cultos casi nadie cuida de verdad la Cultura, sólo cuando es rentable, cuando vende libros por docenas, al igual que una película cuando consigue colas kilométricas de espectadores para verla. Yo soy de los que le gusta leer un buen libro que te cuente una buena historia, no importa si la acción es en la Barcelona actual como en el Tokio del siglo XIX, no importa si el autor es de fuera pero sabe describir correctamente nuestra ciudad, o si no sabe mucho, al menos que tenga talento para una historia con gancho.


Pero vemos ahora que, si no sales en un programa cualquiera de la televisión a vender tu nuevo libro, y aún más si es uno de esos de la tele-basura, entonces nadie compra tu libro. O hace pocos años, cuando el ex marido de Letizia Ortíz escribió un libro y coincidiendo con la boda de ella con el Príncipe Felipe, de repente se vendió muchísimo. Es decir, sólo por que su autor era un personaje de las revistas del corazón, tanto le daba al público la calidad del mismo, mala o no.

Los libros de Eduard Punset sobre la Ciencia y la vida me parecen más interesantes, aunque no he podido leer ninguno por falta de tiempo, pero estoy seguro que hablan de cosas profundas y con valores de verdad para nuestra sociedad. A menudo, viendo la falta de interés por la Cultura, me siento como el personaje del documentalista que hacía Woody Allen en su gran película “Delitos y faltas”, donde él era Cliff, un documentalista especializado en documentales de denuncia ecológica, pero que sólo era visto por cuatro gatos, al contrario que su antipático cuñado Lester (Alan Alda), un productor de teleseries de gran éxito y que triunfaba incluso con las mujeres. Pero mientras los documentales del primero al menos tenían valores humanos, las series del segundo eran bien al contrario: tontas, vacías, mediocres… y encima protagonizadas por actrices que parecían salidas de una película porno con John Holmes o Ginger Lynn, es decir, de actrices con poco talento y mucho pecho. Algo parecido me viene a la cabeza cuando me entero de que la Librería Catalònia será sustituida en pocos meses por un nuevo McDonalds: que todos los Lester de este mundo llegan para invadir todo lo bueno que los Cliff intentan hacer, con toda su buena intención.



La misma actualidad es un chiste (10-2-2013)



Las últimas noticias de actualidad ya son un chiste, por lo absurdas y surrealistas que llegan a ser, casi de cómic de Mortadelo y Filemón. Por supuesto me refiero a todo lo que tenga que ver con lo de los sobres del PP, los presuntos, claro, y lo mismo con los chanchullos del yerno del Rey, presuntos también, claro, o la misma amante del Rey, aquí ya no presunta sino inexistente para los mismos implicados, claro. Lo que ya no es tan presunto fue el elefante muerto en África durante la cacería del mismo Rey… Noticias que se suceden unas a otras a toda velocidad, es tal la velocidad de los medios de comunicación actuales. Pero lo triste es que los mismos implicados en las mismas no quieran reconocer que algo va mal, muy mal, que no va tan bien como ellos están obsesionados en mostrar, que amenazan con querellas. Como la de José María Aznar contra “El País” por revelar que él tuviera que ver con lo de Luis Bárcenas.

Es curioso que “El Mundo” ha explotado esa misma noticia, pero nadie del PP ha amenazado con querellarse contra el diario de Pedro J. Ramírez. ¿Será por que todavía le deben el favor de haberles ayudado a ganar las elecciones? ¿Será por que sabe algo grave de ellos y amenazaría con contarlo si le atacan? Me recuerda esto a Silvio Berlusconi en Italia, otro corrupto, aunque este llega a un nivel que deja a Bárcenas y compañía como unos simples aficionados. Si le atacan, da lo mismo que fuera el mismo Vaticano. Hace algunos años, un cura que era el director de la revista “Familia Cristiana” criticó abiertamente al todopoderoso magnate. ¿Saben qué hizo “Il Cavaliere” para desprestigiarlo?

Pues publicar en sus periódicos y revistas reportajes que contaba que este cura era gay y que tenía encuentros sexuales con jovencitos. Por ello, el cura tuvo que dimitir de su cargo de director de “Familia Cristiana”. Para que vean que este personaje, si le acorralan, querrá morir matando, aunque fuera Su Santidad el Papa quien le criticara abiertamente. Aquí, la cosa no parece tan de risa, puede ser una de esas películas tipo “El Padrino”.


Pero lo que pasa en España últimamente es de película cómica de las malas, de esas con un guión infame, unos actores mal dirigidos y que sobreactúan, vamos, como en la serie “Aquí no hay quien viva” y su secuela, que hacía tiempo que no veía unas interpretaciones tan poco creíbles de cada personaje. Y lo más risible, aquí ya entramos directamente en el humor negro, es que los “malos” de esta historia sean los “buenos” para determinados medios, y los que resultamos perjudicados por ellos tengamos que ver cómo vienen algunos a salvarlos, y a nosotros nos dejan tirados e incluso nos ven como si quisiéramos matarlos o robarles lo suyo. No, señores, nosotros somos pobres, pero honrados. A mi no me interesan sus mansiones ni sus lujos, lo único que quiero es trabajar honradamente y poder llegar a fin de mes sin agobios, poder ir de vacaciones de viaje a sitios lejanos, pero sin lujos. Todo esto es lo que están haciendo en España. Por ello, en Catalunya asistimos asombrados a esta lamentable exhibición y pensamos en buscarnos la vida por nuestra cuenta. Esto último es otra historia, pero se entiende lo que queremos hacer.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Casi un año en el paro “en diferido” o “salvo alguna cosa” (5-3-2013)



Las frases del Gobierno conservador de Mariano Rajoy están resultando involuntariamente cómicas, en especial la de la Secretaria General del PP, María Dolores De Cospedal, para explicar cómo despidieron o vete a saber cómo a Luis Bárcenas, con eso de “en diferido”. Yo creía que “en diferido” es cuando ves un programa de televisión que ha sido previamente grabado, como algunos a los que voy como espectador, cobrando un dinerito mientras sigo en el paro.

Un año ya en el paro, por cierto, a finales de este mes. Y no “en diferido”, sino “en vivo y en directo”, sin poder repetir tomas para que la vida actual que llevo me guste más, sin poder ir apenas al cine, que es mi gran pasión, y tenga que ver algunas películas por YouTube, teniendo en cuenta que estoy en contra de las descargas ilegales de Internet, sobre todo si uno que haya hecho una película que le ha costado un dineral, hipotecándose hasta las cejas, no le hará ninguna gracia verla vendiéndose en un “top manta”, por lo que no verá ni un céntimo. No, no me salgo del tema; una cosa lleva a la otra, y muchos parados actuales se han añadido a la lista de más de cinco millones de personas por la demencial subida del IVA a productos culturales al 21 %.

Y otra frase surrealista e involuntariamente cómica, también relacionada con el caso Bárcenas ha sido “Salvo alguna cosa”, con la cual Mariano Rajoy, en su inefable rueda de Prensa sin admitir preguntas y a través de un monitor de televisión de plasma, pretendía decir que no pasaba nada censurable en su partido, pero que echa por tierra su propia tesis con esta frase. Que yo esté parado “salvo alguna cosa” o que esté parado “en diferido” no me dice nada sobre que quiero encontrar nuevo trabajo, que ojalá lo que hago provisionalmente, ir a programas de televisión como público fuera un trabajo profesional, como lo es ser futbolista, que trabajas y cobras mientras estés en activo y te retires, no a los 65 años como cualquier trabajador, sino cuando el cuerpo ya no te permita rendir como lo hace Leo Messi ahora. Y eso es a partir de los 33 años. Podría ser una profesión ir como público a un programa de debate político, como he hecho yo, y que te toque justo detrás de Francisco Marhuenda, el director de “La Razón”. La coordinadora del programa nos aconsejó que hiciéramos gestos o muecas de desaprobación si algo que decía ese señor no nos gustaba.

Al verme después en vídeo, pensé que para un programa tan serio como aquel (era “La Sexta Noche” de La Sexta), que alguien hiciera gestos no quedaba nada bien, era como si metieras a uno de “Crónicas Marcianas” de espectador. Hubiera quedado mejor pedir la palabra y opinar, pero si no tengo claro lo que quiero decir, no lo digo. Eso sí, me gustaría escribir sobre lo que me gusta, de cine, opinar sobre la actualidad, no cobrando como cobraba Hermann Tertsch por un par de minutos en Telemadrid, cuya cantidad en ceros era una barbaridad, sino una cantidad razonable. Soy pobre, pero honrado, y trabajaría de lo que fuese, aunque ya trabajé durante 12 años en un restaurante cuyos compañeros de trabajo eran anti-compañeros de trabajo. Y tampoco eran mala gente “salvo alguna cosa” ni me humillaban “en diferido”. Ah, y encima tengo que ir como público a un programa donde famosos de medio pelo se tiran al agua desde un trampolín, por que pagan algún dinero. La crisis lleva a sobrevivir de esta manera. Es como directores o actores de cine que se ven obligados a trabajar en filmes alejados de su manera de ver el cine, para comer o para conseguir dinero para películas más acordes con su estilo.



Benedicto XVI se jubiló y Chávez se murió (13-3-2013)



Dos personajes importantes han dejado de estar en el poder, uno por renuncia propia y otro por haber muerto por cáncer. Dos personajes polémicos, con apasionados partidarios y detractores. Son el Papa Benedicto XVI, que dimite de su cargo, algo que ningún Papa hacía desde hace muchos siglos, y el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, después de agonizar por su grave enfermedad. Dos personajes que nunca han sido de mi simpatía, voy a ser sincero.

Aunque ambos hayan sido vistos como luchadores por los pobres, el uno ha actuado con costumbres anticuadas y el otro con toneladas de demagogia que mancharon irremediablemente sus loables propósitos. Iré por partes: Chávez hubiera necesitado clases de educación, o aprender de sus colegas Lula y Nelson Mandela. El ex Presidente del Brasil demostró determinación, fe, convicción en sus ideas. Lo mismo que Mandela en Sudáfrica. Y eso que éste último hizo salir a su país de un terrible Régimen político racista y ultraconservador, que condenaba a los de su raza a un papel de semi esclavitud. Pero ejemplarmente supo reconciliar a blancos y negros, que ahora pueden convivir sin problemas, como cuando vemos un equipo de fútbol francés, con la mitad de sus jugadores de raza negra o magrebí, muchos musulmanes, junto con sus compañeros blancos y católicos.

Brasil, por su parte, como toda Latinoamérica, sobrevivía como podía, y Lula supo hacer disminuir en buena parte ésta lacra.

En cambio, Chávez supo hacer lo mismo en Venezuela y hacerlo más habitable, ha hecho grandes logros contra la pobreza y por la Educación, pero le perdieron las formas. Nunca he soportado a la gente mal educada, y Chávez lo era. Por ello, el Rey Juan Carlos I le dijo su famoso: “¿Por qué no te callas?” No se puede gobernar con ademanes de chulo, no dejar hablar a todo aquel que no opinara lo mismo que él, cerrara medios de comunicación no afines e incluso dejarse llevar él mismo por el culto a la personalidad. Eso es lo que me impide considerarlo como una especie de Jesucristo, los Doce Apóstoles y todo el Santoral junto, como nos quieren mostrarlo.

Teniendo además aliados tan poco recomendables como el Presidente del Iran, Mahmud Ahmadineyad, que incluso tiene la poca delicadeza de cuestionar el Holocausto de 6 millones de judíos. Y que conste que no estoy para nada a favor de la “caverna” que ahora celebra su muerte. Peores remedios tienen ellos. Los mismos que hacen un culto a la personalidad parecido al Papa Benedicto XVI, el cual ha dimitido desbordado por terribles problemas que cada vez más manchan la imagen de toda la Iglesia Católica, desde los innumerables casos de pederastia mal abordados y peor denunciados a las intrigas por el poder en el Vaticano que parecen sacados de una mediocre novela tipo “El código Da Vinci”, por cierto considerada difamatoria por el mismo Vaticano. Una Iglesia que cada vez más se acerca a la manera de ver la vida de fundamentalistas de Oriente Medio que de una sociedad moderna, justa e igual para todos.

Salvo el trabajo infatigable de gente de la Iglesia de la jerarquía más baja, que nunca sale en los telediarios, mientras sus jefes hacen todo lo contrario. La excusa más bien diplomática del Pontífice para dimitir ha provocado toda clase de especulaciones. ¿Se va por que está demasiado viejo a sus 86 años para seguir? ¿Alguien quiere verle muerto para ocupar su puesto? ¿Hay tanta corrupción, económica y moral, entre los aparentemente decentes e intachables dirigentes de la Iglesia próximos a Su Santidad? Esto último, por cierto, denunciado incluso por los todopoderosos medios de Silvio Berlusconi, aunque éste sólo ataca a gente de la Iglesia que no le apoye a él. Con la ausencia definitiva de estos dos personajes, no sabemos cuál será el futuro de Venezuela y el Vaticano. Pero en ambos hace falta cambio de rumbo, ambos dirigentes no me parecen ningún ejemplo. Y eso que el Papa sabe guardar mejor las formas, no necesitaba hacer el payaso como Chávez en aquel inefable programa de la televisión venezolana, en plan consultorio de Elena Francis y que hubiera quedado muy bien en “Ginger y Fred” de Federico Fellini, donde el maestro italiano satirizaba la telebasura. Benedicto XVI sólo daba que hablar cuando escribía en Twitter, y Chávez era el José Mourinho de la Política.




viernes, 15 de noviembre de 2013

Escrache (4-4-2013)



Como en su momento las palabras rusas “Perestroika” y “Glasnost”, que mostraron cómo la antigua Unión Soviética afrontaba una necesaria reforma para salir de su anquilosamiento absoluto, como pasa con todos los Regímenes totalitarios o autoritarios, ahora se ha hecho popular una palabra que podría recordar a la francesa “Cracher” (escupir), pero que no parece que quiera ser eso literalmente. Es una más de las protestas contra la corrupción generalizada y la crisis que está arruinando el Estado español, lo cual ya ha obligado a mucha gente a emigrar al extranjero, y no gente como la de hace medio siglo, con escasos conocimientos de todo, sino gente preparada, con idiomas, carrera, todo. Una cosa es que sólo vayan a por los políticos de un partido determinado, eso me parece que hay que ir a por más gente, incluso a por la Familia Real, que también tienen mucha parte de culpa, pero la gente del PP a por la cual van los del PAH saben que al ser el partido que está en el poder, es quien tendría que arreglar este desastre y no lo hace, y encima ve cómo en Europa se les hace cada vez menos caso.

Claro que al oírles decir que Ada Colau y compañía son pro-etarras, es decir, partidarios de ETA, ya es rozar el ridículo. Todo aquel que les critique ya son condenados al Infierno, parece ser.


Y eso que no han llegado los de la PAH a padecer el calvario que padecen las Pussy Riot en Rusia, atacadas, detenidas, difamadas y utilizadas por un tirano llamado Vladimir Putin como arma para ganar las elecciones con el voto unánime de los ultraconservadores rusos, los que van a la iglesia todos los días, y para rematarlo, con las declaraciones plenas de culto a la personalidad de un actor llamado Gérard Depardieu, convertido a la religión de “me hago ruso por que aquí me tienen donde deben tenerme, en un altar”.

La indignación ciudadana ha mutado en varios aspectos desde el 15-M, y el actual es el que encarna la PAH, le guste o no le guste a los poderosos. Yo también tengo motivos para protestar, no por desahucio, por suerte aun conservo mi casa, pese a que ya he cobrado casi la mitad del paro, pero hace un año que me quedé en el paro por el cierre del restaurante en donde trabajaba, por la mala gestión de su dueño, que tampoco pudo evitar el cierre, cuatro meses después, del otro restaurante de la empresa.

Nosotros podríamos haber hecho un escrache ante su casa, y serían muchas personas, ya que cada restaurante tenía 30 empleados. Muchos trabajadores como yo fuimos a la calle, y pocos han encontrado nuevo trabajo. Podría hablar de lo de Chipre, otros ineptos que han arruinado un país, pero ya llevamos varios países con la misma suerte y que sufrirán el mismo remedio peor que la enfermedad, el rescate de la UE que no ayudará mucho a salir del agujero.


La “Dama de Hierro” y sus oxidados logros (15-4-2013)



Podría hacer un juego de palabras con el famoso apodo que tuvo Margaret Thatcher, “la Dama de Hierro”, o con la acertada definición que de ella hizo François Mitterrand, que “Tenía los ojos de Calígula y la boca de Marilyn Monroe”. Pero prefiero decir que los logros de la “Dama de Hierro” están oxidados hoy en día, teniendo en cuenta que ha perjudicado a las clases bajas hasta extremos alucinantes, y ha ayudado a enriquecerse a las clases altas como nunca. Ella y su colega Ronald Reagan, aunque él merecería capítulo aparte.

El único mérito que tuvo ella fue acabar con las dictaduras de Europa del Este, que por sí solas acabaron muriendo, ya estaban obsoletas, pero los ataques a las clases bajas en Gran Bretaña, consiguiendo incluso poner a los propios ciudadanos en contra de ellas mismas, aun se padecen, aunque hace 23 años que ella dejó de ser Primera Ministra. La curiosa película sobre ella, de la cual salvo la gran interpretación de Meryl Streep, nos mostraba una visión sin tomar partido, como la de Richard Nixon que nos dio Oliver Stone (ésta última infinitamente mejor).

Cuando la guerra de las Malvinas, yo iba con Argentina, como toda España, pero ella supo mostrar a Europa que Argentina era una dictadura fascista, que lo era, y por lo tanto, aquello era una especie de “guerra de liberación”. Lo curioso es que no veía igual a la dictadura de Chile, a cuyo dictador, detenido en Londres por Baltasar Garzón, sólo le faltó exigir para él como desagravio el Premio Nobel de la Paz.

Margaret Thatcher fue para muchos de sus compatriotas, y hablo de los de clase baja, claro, lo mismo que es Vladimir Putin para los rusos que padecen su Régimen tiránico, aunque por suerte Thatcher no necesita contratar asesinos a sueldo para matar a disidentes ni envenenarlos con polonio radiactivo. El Presidente ruso comparte con su colega desaparecida el mismo tipo de demagogia, la misma habilidad para que la gente que creía en sus palabras linchara, aunque fuera virtualmente, a los que ella odiaba.

Y los que más le apoyaban era la Aristocracia, aquella clase social que desde hace más de un siglo no consigue apenas adaptarse a los nuevos tiempos, cuando dejó de ser la que llevaba el poder en todo Occidente. La Revolución francesa marcó el principio del fin del dominio aristocrático, y durante el siglo XIX pasó a ser la burguesía la que domina ahora, que no es agradable tampoco, pero mejor que sea ésta que la Aristocracia. Volvamos con Thatcher: su obstinación en volver a un mundo ya caduco le sirvió durante un decenio, pero el principio del fin de su carrera política lo provocó aquella tasa llamada “Poll Tax”, que provocó incluso la rebelión de su propio partido político y hubo de dimitir.

Aunque ya no estaba en la Política, y antes de sufrir el Alzheimer que tenía, de vez en cuando gustaba de montar polémicas muy suyas, como insultar a las mujeres españolas diciendo que tienen bigote (será por que alguna se ligó a algún inglés que a ella le gustaba) o decir que Pinochet ayudó a traer la democracia a Chile, cuando el tirano esperaba ganar un referéndum que creía que legitimaría su Régimen criminal. Thatcher ha hecho que para ser alguien en Gran Bretaña, o haces como el protagonista de “Match Point” de Woody Allen, es decir, o te casas con una hija de familia rica fingiendo estar enamorada de ella para salir de la miseria, o no hay nada que hacer.

Winston Churchill tuvo más tacto que ella, era de su mismo partido, pero supo hacer mejor bien a sus conciudadanos. Ya nos hubiera gustado ver a Thatcher en una guerra en el mismo Londres, como su antecesor. Seguro que no habría sido para nada lo mismo.



jueves, 14 de noviembre de 2013

El cine de calidad es necesario y lo dejan morir (29-4-2013)



Aunque se exageró en parte el auténtico impacto de la noticia, que decía que Alta Films, la más importante distribuidora española de cine de autor y la cadena de cines Renoir, que proyecta esas películas, iban a desaparecer, aunque sólo desaparecen dos cines de la cadena y la distribuidora aun puede salvarse, es cierto que por culpa de la grave crisis económica general, la falta de apoyo público y la ignorancia de mucha gente que se considera cinéfila, provoca que esté en peligro que en nuestro país veamos cine diferente al que Hollywood y sus acólitos quieren imponer.

A mi me gusta el cine de autor, pero ojo, no ese cine pedante, aburrido y falto de auténtico interés que muchas veces se nos ha querido colar como “cine de calidad”. Hay cine de autor interesante, que sabe llegar al público, que sabe contar cosas interesantes tratando al espectador como alguien inteligente, no al que se toma el pelo de manera indecente.

Me encanta el Federico Fellini de “8 ½” y de “Amarcord”, obras maestras del cine, donde su concepto del cine, la música de Nino Rota y la fotografía se unían admirablemente, pero me aburrió en “Satiricón” o en “Giulietta de los espíritus”, donde su indudable talento visual se perdía en absurdas escenas sin pies ni cabeza, quizá cegado por su ego, que todo gran artista tiene. O películas recientes como la francesa “Holy motors”, puesta en un altar por la crítica, pero que no me atrajo lo más mínimo para verla, al ver una sucesión de escenas rarísimas y unos personajes repulsivos, en especial “Monsieur Merde”, cuyo nombre ya lo dice todo. Tendría que haberse fijado en el Fellini de “8 ½”, que sí supo renovar el lenguaje cinematográfico.

Claro que aparte, está cómo la forma de Hollywood y de los EEUU en general han influido en nuestro público para marcar cómo creemos que tiene que ser una película, qué tiene que contar, cómo tienen que ser los actores, la fotografía, la música… El cineasta francés Francis Veber, cuando presentaba en Madrid a la Prensa su gran comedia “Salir del armario”, dijo algo muy claro: “Para un francés, el público español es de los más difíciles de complacer por que está muy intoxicado por el cine americano”.

Tenía toda la razón: un estilo de humor como el francés, que hace medio siglo compartíamos y admirábamos, ahora para algunos resulta pedante, anticuado e incluso dicen que es inmoral e indecente, al contrario del “decente” humor americano, que para esos algunos aporta valores morales que de los cuales dicen que el cine francés carece.

Sólo parece que guste el estilo francés si sale un francés en una película americana, visto con los tópicos con que se les ve desde EEUU, claro. Pasa con el cine europeo como con cualquier cosa que suene a cultura, que cierta gente es totalmente incapaz de aceptar cualquier cosa que no sea tiros, puñetazos, peleas y diálogos de más de 30 segundos de duración que no incluyan las frases “Eres un marica de mierda que no me llegas ni a la suela del zapato y te voy a matar”o “Tienes unas tetas y un culo que me gustan y quiero follar contigo”. O dichos de manera peor, sobre todo si vemos las películas de Torrente, que siempre llenan los cines, dejando vacíos los de autor.

Dejan morir a una forma de cultura que no les atrae. Me anima saber que hay obras maestras del cine que en su momento fueron menospreciadas y nadie las quería ver, y hoy en día son clásicos del cine que las televisiones emiten decenas de veces al año, y con actores o directores míticos.

O que Woody Allen, alguien a quien desprecian los adoradores del cine de acción y violento, contra el cual han dicho barbaridades como “Lo único que me interesa saber de él es cómo se folla a su hija [Soon-Yi]”, deseando verlo en la cárcel y cási llamándole envidioso por que critica a los hombres chulos y prepotentes que se ligan a las mujeres que a él le gustan, y que caen inexplicablemente enamoradas de ellos. Con Woody Allen nos identificamos quienes no vamos de machos dominantes, ni tenemos coches o motos para atraer chicas ni nada de eso. Las mujeres agradecen que los hombres tengan cerebro, lo que menosprecian esos que sólo disfrutan viendo a Stallone, Schwarzenegger o Seagal pegando tiros.

En Francia apoyan el cine de calidad, y la muestra es que han reabierto un mítico cine, el Luxour, de mil butacas, y lo dedicarán a proyectar cine de autor. Pero claro, el Gobierno español sólo apoyaría el cine de autor si todos sus cineastas se llamaran José Luis Garci y todos glorificaran el Dos de Mayo.

NAZIS, UNA DENOMINACIÓN QUE YA CANSA (11-5-2013)



Se ha puesto de moda algo que, como moda, es del todo absurda. Es la palabra “Nazis”, utilizada políticamente de manera obsesiva. ¿Quien la utilizó por primera vez? Actualmente, por el partido político en el poder dentro del Gobierno, el PP, para atacar a los movimientos sociales que protestan contra sus medidas, o contra todo un pueblo, digamos Catalunya. Pero el organismo de cada uno tiene un límite, y la poca imaginación de los políticos, que parece que ya se conforman con salir en los periódicos por que en su Muro de Twitter han dicho una tontería tan grande como Saturno, hace que poco a poco nos cansemos de oírlos e incluso empezamos a ignorarlos. Las personas con sentido común deberíamos, sin embargo, ignorarlos, ya que muy a menudo los que dicen estas chorradas sólo quieren llamar la atención o lograr sus minutos de gloria, si pensamos que muchos políticos que sólo son diputados que son en los últimos lugares de una lista, que creen que con ello harán méritos ante sus jefes de partido y subirán escalones hasta llegar a ser los nuevos jefes. Así es la política en todas partes.
Pero jugar con una tragedia colectiva como fue el nazismo, con seis millones de seres humanos asesinados y humillados hace medio siglo, algo que todavía un grupo de gente niega y, encima, califica todo esto de calumnia, es muy irresponsable. La Secretaria General del PP, María Dolores De Cospedal, hace años que juega con cosas terribles para llamar la atención, como cuando denunció un presunto espionaje a su partido en 2009, del cual nunca presentó ninguna prueba. Pero a menudo he sentido utilizar la denominación “nazi” para referirse a Catalunya, desde Ángel Acebes (recordemos el pacto catalán de la vivienda con Josep Montilla, que ya me dirán qué tenía que ver aquello con el nazismo) a los dirigentes actuales del PP , UPyD (con Toni Cantó al frente, mientras Rosa Díez, paradójicamente, está un poco más callada) y Ciutadans.
De estos últimos, mejor no hablar. Ya tienen bastante con arañar votos perdidos de otros partidos para ellos mismos, y luego no los saben administrar apenas. Pero que digan nazis a todos los catalanes, cuando en Catalunya nunca ha habido la violencia que sí ha habido en el País Vasco, da ganas de vomitar. Con reportajes en la desprestigiada Telemadrid, con declaraciones de quien sea, sea la derecha o la izquierda… He pensado a menudo en que ojalá que la Olimpiada de 2020 sea para Tokio, sólo como cura de humildad. Por que la idea que algunos tienen del Imperio Español ya huele a naftalina.

INTENTANDO SUPERAR LAS DESGRACIAS (18-6-2013)



Con el país entero sufriendo una crisis devastadora que hace que veas sitios a donde ibas mucho cerrados por quiebra y con el cartel de “Se vende” o “Se alquila” colgados (entre ellos el restaurante en donde trabajé, aunque año y medio después del cierre aun nadie haya puesto ninguno de esos carteles), y además por la repentina muerte de mi gato, el cual me alegraba la vida después de volver a casa del trabajo o de buscarlo, te quedas a veces sin fuerzas para seguir adelante, para luchar, para intentar superar las desgracias ya reseñadas. Todos intentamos superar desgracias pasadas, hace tres cuartos de siglo nuestros abuelos tuvieron que superar una terrible guerra civil y la dictadura posterior, que provocó el exilio de muchos y la prohibición de símbolos y cultura propia de otros.
Ahora la desgracia, tristemente mundial, es la crisis económica. Sin trabajo, sin apenas dinero, buscando lo que se encuentra para ganar unos pocos euros en trabajillos que casi ni son trabajos, incluso recibiendo estrafalarias ofertas de trabajo tipo piramidales que luego resultan ser un timo (sólo cobras si consigues vender algo, si no tienes que poner tú mismo algo de dinero).
Pero todo se puede superar si hubiera gente capaz de administrar el país, la región, el municipio, la casa, todo, que la hay, pero la mayoría de políticos son sólo sicarios de poderes importantes, aparentemente ajenos a la misma Política, y los que podrían arreglar este desastre son atacados o incluso eliminados por esos sicarios que dije antes. No me refiero a los sanguinarios sicarios de terribles capos de la droga latinoamericanos, verdadero terror de su zona, sino por sicarios que usan métodos más “civilizados”, como los medios de comunicación que les apoyan o que consiga convencerlos para que los apoyen.
O hay zonas del planeta que entienden que por sí mismas podrían seguir adelante, sin el lastre de otras potencias cuya visión de la vida es anticuada. Algunas de esas zonas del planeta, pequeñas o con más extensión en kilómetros cuadrados, han evolucionado más que su antigua metrópoli. No diré ejemplos, que cada uno los busque, o que muchos intuímos. Muchas cosas ya no funcionan como antes. Por mucho que se empeñen ciertos políticos, empachados de ego, que se creen los salvadores del mundo y que lamentan que los políticos a los que ellos apoyaban hoy en día estén prácticamente olvidados.

BÁRCENAS Y EL CONCERT PER LA LLIBERTAT (SUENA MEJOR EL SEGUNDO) (15-7-2013)



Luis Bárcenas, o como será recordado de por vida por la gente de la calle, Luis el Cabrón, ya está en la cárcel. No sabemos si no será por mucho tiempo, como pasó con Miguel Blesa o Lluís Millet, pero su actitud, en vez de ayudar a superarlo todo, se ha ido degenerando y convirtiendo en una película de Mariano Ozores, por las situaciones surrealistas y ridículas en las que él y los que le rodean han provocado. Si fuera un argumento de película de humor más inteligente, como Woody Allen, Bárcenas se habría limitado a tener una aventura extramatrimonial con alguna mujer dirigente del PP, sin que la mujer de él jamás sospechara algo parecido. Pero una situación que el maestro Woody Allen habría llenado de magistrales diálogos sobre el sentido de la vida, en la vida real resultan cansinos los que hemos escuchado, sobre todo los que han intentado defender al personaje o lanzar balones fuera de la manera más surrealista, como la Cospedal con su inefable explicación del “finiquito en diferido”. A ver, yo, que me quedé en el paro hace un año y aun espero que me paguen el finiquito, que me explique ella cómo es ese finiquito, que como es diferido, quizá por eso no lo he cobrado todavía. Los políticos, cuando se ven acorralados, son maestros en el arte del lenguaje, pero ni teniendo la habilidad dialéctica del gran Groucho Marx podrían convencernos de que todo lo ocurrido con Luis Bárcenas no ha dejado en muy mal lugar a todos.
En mejor lugar quedaron los organizadores del Concert per a la Llibertat en el Camp Nou, que han mostrado fe en lo que creen. Nunca algo como pedir la libertad para Catalunya se ha mostrado de manera más elegante, sin ese odio visceral que algunos paranoicos dicen ver contra otros países. Gente de esos mismos países que dicen que son atacados sin piedad. Vamos, me recuerdan a los que odian a los franceses por que dicen que vienen a robarnos a nuestras mujeres y a nuestras novias, o que van a desvirgar a nuestras hijas sin la menor decencia, seduciéndolas con su famosa labia y su famosa lengua poética. No pude ver el Concert al vivir en otra ciudad y quedar a aquellas mismas horas con amigos, pero la emoción que se sintió, con gente de toda condición que asistió y con toda clase de cantantes de todos los estilos, debió de ser descomunal. Cuando se expresa una idea que quizá no guste a todo el mundo, como es que Catalunya tenga otra manera de buscar su lugar en el mundo, si se hace con elegancia, con cariño y con fe, acaba agradando incluso a quienes no son partidarios de ella. Catalunya renunció hace años a la violencia, tanto la de los anarquistas como la de Terra Lliure, no servía ya para nada. Y desde Madrid deberían hacérselo mirar, pues sólo ellos han sido los responsables de que no se les entienda lo que quieren decir. Su soberbia lo ha impedido. Para empezar, su obsesión por hacer unos Juegos Olímpicos, que parece más envidia por los de Barcelona, que fueron inigualables.


TERRIBLE ACCIDENTE (28-7-2013)



En dos décadas que funciona aquí el tren de alta velocidad, nunca había habido ningún accidente, de ningún tipo, sólo que se haya parado el tren en plena vía si se iba la electricidad. Pero un accidente como el del otro día ha sido terrible. Curiosamente yo pensaba alguna vez si me podría pasar a mi, viendo la gran velocidad del tren, que es fácil que pase como el otro día, algo que no pasa si se va a menos velocidad, como en los trenes de Cercanías, más lentos. Pero hay cosas que se han visto alrededor del accidente que dan vergüenza ajena. Podría empezar con el maquinista vanidoso que presumía en su página de Facebook de conducir a más velocidad de la permitida y no ser nunca sorprendido por sus jefes.
Pero hay algo que no cuadra, como que fallaran los sistemas de seguridad justo en ese momento, y nadie se ha parado a pensar en ello, directamente a lanzarse a la yugular del maquinista, que a veces parece el “chivo expiatorio” para calmar a las gentes desesperadas por haber perdido a familiares. Lo peor fue la actitud de los medios de comunicación aquella terrible noche, más preocupados por emitir sus programas que les dan mucha audiencia, y otros que parecía que querían retrasar la cobertura de la noticia por que les podía perjudicar políticamente.
En esto último, parece que les ha salido bien la jugada, pues podían ir al lugar del accidente o a los hospitales a visitar heridos, hacerse las fotos con ellos y quedar como unos santos. En momentos terribles como éste, si vamos con los nervios a flor de piel, no miramos todo con la frialdad que hace falta, a mi también me pasaría, y más si por culpa del accidente perdiera a alguien querido, como una novia. Y también me podría preguntar si los recortes presupuestarios que ha habido han podido perjudicar el buen estado de los trenes, los de alta velocidad necesitan un mantenimiento minucioso. No se ha hablado de ello, ahora parece que lo único indispensable es criminalizar al maquinista y poco más. Que las familias de los muertos y heridos puedan superar esto, no quiero hacer el típico deseo que se hace en estas tragedias, que luego sólo sirve para los primeros días y luego, si te he visto, no me acuerdo. Ánimo necesitarán, pero de verdad.



domingo, 10 de noviembre de 2013

GIBRALTAR Y MADRID 2020, DOS FRACASOS DEL PP (9-9-2013)



Hemos pasado el verano con el culebrón de Gibraltar, por una absurda rabieta del Gobierno del PP, obsesionado con este tema, incapaz de admitir que así no se recupera ese territorio. Ni se consigue por medios bélicos, Argentina ya fracasó hace treinta años con unas islas de tamaño mucho más grande, y se encontró además con toda Europa solidarizándose con Gran Bretaña, por aquello de que Argentina tenía una dictadura genocida que asesinaba a sus disidentes. Una discutible decisión del Gobierno gibraltareño ha exacerbado al PP, deseoso de encontrar cortinas de humo con las que hacer olvidar a los ciudadanos la corrupción que asola a ese partido político, sobre todo con el caso Bárcenas, desde hace tres meses en la cárcel, pero que surgen detalles sórdidos continuamente del caso poco conocidos. Y los “patriotas” que he escuchado, no han sido precisamente gente del siglo XXI, educadas, tolerantes. Un jefe de la asociación de pescadores en las aguas gibraltareñas, gente humilde, eso sí, pero con un representante mal educado, ignorante y que habla con vocabulario tabernero de la Edad Media (por decirlo suavemente). Un Ministro de Asuntos Exteriores obsesionado con Gibraltar de manera paranoica. Por no hablar de una Prensa conservadora que si pudiera, haría “limpieza étnica” en el Peñón. No me refiero a exterminar a los gibraltareños, claro, sino “sustituirlos” por españoles “puros”. Pero eso no puede hacerlo, sería racismo. Y la otra gran baza que tenía el PP, la Olimpiada de 2020 para Madrid, también ha fracasado. Aun se oyen voces que llaman corruptos al COI y a sus miembros. En eso me quiero detener: por favor, si eso ya se sabía, parece que hayan descubierto la rueda, pero la gente del COI no se deja engañar ni deslumbrar. No se paran a hacer autocrítica, a reflexionar por qué un proyecto que había ilusionado a la gente se diseñó muy mal, con poco presupuesto, un Ayuntamiento (el de Madrid) endeudado hasta las cejas, pocas ganas de luchar contra el dopaje y una surrealista presentación de la alcaldesa Ana Botella, con un pésimo nivel de inglés que hace experto en la lengua de Shakespeare al mismísmo Pedro Almodóvar, a quien atacaban por decir, cuando ganó el Óscar el año 2000, “And the Virgin of La Cabeza and Jesús de Medinaceli”(aunque Pedro sí domina el inglés). Un chiste que leí en Twitter así lo resumía: “Ana Botella, díganos cómo se dice ‘mirar’ en inglés”. Ella contesta: “Look”. Le dicen: “Muy bien. ¿Podría construir una frase con la palabra ‘look’?” Y ella contesta: “Look, yo soy tu padre”.

LA GENTE DE LA VÍA CATALANA ES BUENA GENTE, Y NO MALA (22-9-2013)



Cuando un pueblo tiene una convicción, y la comparten multitudes de todo tipo, sobre todo teniendo en cuenta que esta convicción no es violenta, puede tener la admiración en todas partes. Esto hizo Mahatma Gandhi, y logró la independencia de su país, la India, sin violencia, con resistencia pasiva. Martin Luther King logró el respeto y los derechos para los afroamericanos de su tiempo gracias a manifestaciones sin violencia también. Aunque ambos murieron asesinados por su lucha, consiguieron lo que se proponían. Ahora, Catalunya ha utilizado la Vía Catalana para reivindicar un camino propio, un camino diferente del que ha tenido durante siglos. Un camino que no tiene nada que ver con el equivocado que eligió un país que ha vivido demasiado de sus rentas imperiales, bien diferente de otros imperios que fueron Inglaterra o Francia, que al menos conservan lazos con sus antiguas colonias, pero lazos de verdad. Pero, claro, tenemos que ver cómo gentes que no saben oír lo que no es de su gusto quieren dar lecciones de moral o de ética, que cuestionan la validez e incluso quieren ver en la cárcel a aquellos que no piensan lo mismo que ellos. O que llaman nazis a los que fueron a la Vía Catalana o en Catalunya entera. Ya estamos acostumbrados. Aunque yo, cuando en mi trabajo sentía chorradas tipo"Ojalá hubiera un tsunami que arrasará toda Cataluña" o hace pocos días "Yo Haría venir a todas las mujeres catalanas a Madrid”. Sí, hacerlas venir a Madrid, aunque fuera por la fuerza. Ya sé que son frases anecdóticas, dichas por chulos que se creen divertidos. Pero tienen una base cultural por su talante. Se trata de cambiar este talante, hacernos más presentes, que nos conozcan mejor, en vez de tópicos negativos, pero es difícil. El pueblo catalán ha expresado su opinión general con un método poco ortodoxo. Y otros no han sabido comprenderlo. Como el fanático que decía que “hay que bombardear a Cataluña”. Me recuerda a una americana exaltada que decía que debía ser bombardeada Francia por que según ella era la máxima culpable de los atentados del 11-S por su presunta debilidad o tolerancia ante el islamismo radical.

DOS MANIFESTACIONES, DOS VISIONES, DOS NÚMEROS DE ASISTENTES (13-10-2013)



Ya hemos tenido la manifestación del 12-O en Barcelona, la que algunos han querido vender como la contra-manifestación a la gran manifestación de la Diada Nacional de Catalunya, o como dicen algunos políticos, la "manifestación de la Mayoría Silenciosa". Opiniones y gráficos para todos los gustos he visto durante todo el día. Y creo que la manifestación del Once de Septiembre, la Vía Catalana, fue única, y ésta del 12 de Octubre, modestamente hablando, fue una pobre imitación. ¿Por que? Primero, por una cuestión estética: cuando la Diada, veíamos en los cientos de tramos repartidos por toda Catalunya a gente de todo tipo, niños, jóvenes y viejos, gente tradicional o más moderna, gente de cultura alta o más bien baja o modesta. Gente, digamos, como cualquiera de nosotros, como los vecinos que nos encontramos en nuestro barrio o edificio, aunque tengan opiniones o gustos diferentes a los nuestros. De esto, poco se ha visto en la manifestación del 12 -O, con abundancia de personajes que parecían más bien salidos de una película de Quentin Tarantino o de Takeshi Kitano. También había gente como nosotros, quiero decir en el aspecto, pero no era ni mucho menos lo mismo que el Once de Septiembre. En la Vía Catalana no se deseaba ningún mal para nadie, sólo pedir pacíficamente una nueva vida para Catalunya. Pues los del 12-O les han metido un grupo de extremistas que sólo entienden la violencia como medio para alcanzar sus objetivos. Una violencia que se ve en cómo algunos han gestionado el asunto de Gibraltar, incluso dentro de la lamentable función escolar que proponía como única solución para esto fusilar a todos los gibraltareños. Esto sólo me recordó la horrible limpieza étnica que los serbios hicieron con los bosnios. Y en esta función escolar, los gibraltareños eran los bosnios. No, señores , su manera de vender aquello que desean vender es del todo anticuada, "démodé". Y otra cosa es el número de asistentes a cada una de las manifestaciones: quitaban casi un millón de personas en la Vía Catalana y metían muchas en el 12 -O. O han metido por medio la "mayoria silenciosa" de la que tanto hablaron entonces, ya saben, lo de la gente que se quedó en casa, o la han sacado de su casa cuando era necesario. Cada uno tiene derecho a manifestarse y decir lo que quieran, claro, pero la clásica obsesión de los políticos de tener sólo ellos la razón siempre les acaba traicionando.


LA DOCTRINA PAROT YA NO SERVÍA, Y NUNCA SIRVIÓ (27-10-2013)



Se ha enfadado, y mucho, la clase conservadora española con el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contrario a la “Doctrina Parot” que la Justicia española utilizaba para prorrogar condenas a terroristas y delincuentes peligrosos. Entiendo el pesar de los familiares de los cientos de asesinados por ETA, pero ésta era una Ley que no sirve para nada en un Estado moderno, era más adecuada para un país como Arabia Saudí o Iran, donde se llegan a las prácticas más bárbaras para vengar un crimen o incluso para algo que vaya en contra de sus creencias religiosas. Pero el absoluto desprecio hacía lo europeo que siempre ha mostrado la clase conservadora española, que siempre ha denominado “Los bárbaros del Norte” al resto de Europa, le ha impedido ver lo inadecuada que era esa Ley, y ahora llaman a manifestaciones e incluso (esto último con la boca pequeña) a abandonar la Unión Europea. No se dan cuenta que lo último sería un desastre, que sin los dineros que la UE ha aportado generosamente, España seguiría siendo un país tercermundista, donde hasta hace tres décadas aun había pueblos sin apenas agua corriente ni electricidad, y donde la mayoría de artistas (cineastas, pintores, etc.), para triunfar, habían tenido que residir en países más civilizados, como Pablo Picasso, Jorge Semprún o Luis Buñuel. Volviendo a la “Doctrina Parot”, viendo los nombres de algunos políticos que se manifiestan en contra, es lógico que muchas de las víctimas del terrorismo sufran vergüenza ajena, viendo cómo se les utiliza políticamente sin escrúpulos. Los mismos que condenaban al Infierno a los guiñoles franceses por ya saben qué, ahora condenan al mismo Infierno a toda Europa, a la que deben considerar un continente corrupto e inmoral, que deja a los niños leer novelas “pornográficas” e “inmorales” como “Madame Bovary”, al contrario que sus adorados Estados Unidos, los gobernados por Bush, por supuesto, ejemplo de decencia y de valores eternos sin mácula ninguna, donde cualquier político que engaña a su mujer tiene que abandonar su carrera política sin redención posible, mientras que en países “pecaminosos” como Francia se puede elegir a un Presidente adúltero que engañó a su mujer con otra (Hollande). Las Leyes hay que acatarlas, estemos o no de acuerdo, y la “Doctrina Parot”, basada en una Ley franquista de 1973, era un absurdo que no servía para mucho. Y ETA ya se ha derrotado ella misma desde hace años, al ver que el pueblo vasco ya no quiere violencia ni muertos para conseguir lo que quieren. Pero mientras les sirva vivir del cuento y mostrar su cara de santos en vida, los conservadores seguirán actuando igual, incluidos los tertulianos de la televisión. Nosotros siempre estaremos al lado de las víctimas del terrorismo, de cualquier terrorismo en cualquier parte del mundo que implique muertos inocentes, pero nunca permitiremos que se les utilicen políticamente de manera mezquina. Ello se hizo, por ejemplo, con las víctimas del 11-M, y la madre de una de las víctimas, Pilar Manjón, ha sido desde entonces atacada y difamada por fanáticos incapaces de reconocer que ETA no tuvo nada que ver en aquella carnicería. Y aquellos fanáticos, muy conocidos, nunca han pedido perdón por sus paranoicas teorías, y como si fueran nuevos Torquemadas, han montado cruzadas contra quien tuviera la osadía de desmentir sus “santas” denuncias, condenándolas al Infierno e incluso mostrándose a ellos mismos como “perseguidos”. Los asesinados por terrorismo se merecen un respeto de verdad, y no quieren ser los Mesías ni nada de eso.

CANAL 9, UN CANAL CON MALA SUERTE



El inminente cierre de Canal 9 ha mostrado que este ha sido un canal televisivo con mala suerte, que no tuvo suerte con sus dirigentes, que por mezquindad política lo han dejado morir poco a poco, con demasiada gente trabajando, con gastos astronómicos y otras decisiones equivocadas. Los trabajadores tienen razón de quejarse, han visto la manipulación descarada de Canal 9 durante años, escondiendo incluso eventos vergonzosos como el accidente del Metro valenciano, que tuvo que ser el programa "Salvados" (La Sexta) quien denunció lo que pasó. Pero he oído varias voces desde Madrid cargadas de demagogia, sobre todo quienes se frotan las manos con la desaparición muy posible de Canal 9, que hablan de lo lindo del dinero que según ellos utiliza el canal y que como no ofrece eso que ellos quieren ver, pues hala, no les daré más dinero. Canal 9 nació como un servicio público, una televisión hablada en la lengua del País Valenciano, como hicieron antes Televisió de Catalunya, de Galicia o del País Vasco. Pero mientras las antes mencionadas tuvieron una programación coherente, con calidad e incluso con series de ficción, algunas de ellas de prestigio en todo el mundo, Canal 9 cayó en manos de ineptos que sólo entendían la programación como un servicio al partido gobernante o un todo vale para tener más audiencia. El nefasto programa "Tómbola", después imitado por la tele basura, tuvo horribles consecuencias para la salud mental de los valencianos y también de España: se despreciaban los programas con calidad de verdad y se apreciaban hasta el culto a la personalidad a los famosos, casi todos gente mediocre, algunos de los cuales se han convertido en semi dioses a los que la gente imita incluso en la ropa que llevan. TV3 ha tenido suerte de que se ha respetado la calidad de su programación y no se ha dejado demasiado controlar por los gobernantes del momento, con programas que ahora son clásicos de la televisión y algunas series de ficción antológicas, vendidas en todo el mundo y que han influenciado en otras series. Ejemplos: “Los mejores años”, “Pulseras rojas”, “Infidels” o “No passa res” (programa de humor con La Trinca que luego rehicieron en TVE como “Tariro tariro”), entre muchísimos. Detalles que los políticos, si no los detenemos a tiempo, harán que se vaya a pique.